Gracias por tus mariposas amarillas

ggm

Recuerdo cuando me visitaron tus mariposas amarillas. Hablamos de emigrar, de cómo ellas atravesaban mi país para llegar al tuyo. Hablamos de la soledad, de lo que implica, de Amaranta, de Aureliano. De tu realismo mágico atravesándome la garganta y mi fijación por los azulejos olvidados. Nunca más llegó tu mariposa. La esperé, y ya el Gabo se murió. Siempre pensamos que seríamos inmortales. Gracias, Gabriel García Márquez (1927 – 2014)