Puño cerrado que no se comprende ~

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© Januz Miralles

Tengo un nombre que me pesa
la tradición del apellido del abuelo
y de la casa
siempre de la casa.

Vuelvo a esta niñez
como quien vuelve a un puño cerrado
que no se comprende.

Vuelvo a la madre que no tiene tiempo
pero que siempre trae algo

al piano que nadie toca
porque sus manos están muertas
y con ella mi ternura.

Vuelvo a esta casa
sacrifico un paraíso.

Vuelvo yo
regreso siempre
la infancia no.

Nunca.

De Empieza la hendidura (Inédito)

23 definiciones de la palabra «cuerpo» ~

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Sophie Lécuyer

Cuerpo, del latín corpus
aquello de extensión limitada
conjunto de sistemas orgánicos
disposición personal
parte del vestido que cubre desde el cuello hasta la cintura
volumen
conjunto de cosas que se dicen en un libro
colección de leyes civiles o canónicas
grueso de tejidos y otras cosas similares
tamaño
cuerpo de caballo
si es líquido, densidad
cadáver
conjunto de personas que forman un pueblo
organización
conjunto de personas que hacen lo mismo
figura que significa algo en una empresa
parte que puede ser independiente
parte que compone una fábrica
objeto que posee tres dimensiones principales
tamaño de los caracteres de la imprenta
anillo en el que se define la división
conjunto de soldados con sus respectivos oficiales

cuerpo celeste
cuerpo legal
cuerpo de baile
cuerpo de guardia

cuerpo que somos
negación de polvo que orbita
objeto natural compuesto de estrellas
objeto natural que encuentra casa en la barriga
tamaño asteroide
para salir al mundo
y enfrentarlo.

Del poemario en construcción Empieza la hendidura.

Ojalá las paredes no detengan tu ruido ~

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Daehyun Kim

Coincidíamos en algo:                       Silvio Rodríguez era demasiado bueno
para la revolución
y tú eras revolucionario                     ¿recuerdas?
figuritas del Che recorriendo tu espalda
la bandera de Cuba bien pegada en las costillas
hasta que me conociste y entendiste:
miseria
masacres
dejaste de dibujar a Chávez en el panel del MSN
y empezaste a preguntar
cómo se vivía con miedo

¿Qué se siente cuando crees que vas a morir a cada rato?
¿Cuánto vale apagarse lentamente en un país?
¿A qué sabe la bala de otro cuando no es tuyo el tiro?

La revolución no es para inteligentes – decía
escuchamos a Silvio Rodríguez a las tres de las mañana
hora en que la música adquiere el sabor
de toda la miel del mundo
y respondía con la tecla y la pantalla:

ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado
ojalá que el deseo se vaya tras de ti
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.