Un cuerpo dentro de una jaula

Me salieron raíces en el vientre. Digo raíces porque esas marcas púrpura se extienden y crecen de abajo hacia arriba. Digo salieron porque aparecieron durante el 2020. Salieron durante los meses en que el mundo estaba dormido y mi cuerpo decidió cerrarse, cerrarse al punto de evitar salir en fotos. Pensaba que este cuerpo cerrado y con raíces no era el mío y que, de nuevo, podría crecer lejos de su inmensidad. Las raíces salieron por eso: subir y bajar, rápidamente.

*

Lo cierto es que este cuerpo cerrado siempre ha sido de los otros. De pequeña lo talaron y trataron de esculpirlo para hacerlo a imagen y semejanza. Me decían que este cuerpo no estaba bien y que el amor de los demás siempre iba a depender de su firmeza. Y mi cuerpo no era firme, no, y por eso era normal que el amor tardara. Al final, era mi culpa ocupar espacio.

*

Pienso en Roxane Gay cuando dijo que cerró su cuerpo para evitar que le hicieran daño. Cuando dijo que la realidad de vivir en su cuerpo era estar atrapada en una jaula. Yo veo, desde mi jaula, como los demás me observan. Un cuerpo que sube y que baja para el entretenimiento ajeno. Un cuerpo que, acostumbrado al odio, no puede soportar verse a sí mismo.

*

Me piden que sea un cuerpo y me gritan que no sea débil. Al parecer, hablar de mi depresión me hace débil. Hablar de mi ansiedad me minimiza. Exprimen mi cerebro en el lugar donde también lavan trastes rotos y reciclan una frase ya gastada: es por mi bien. Mi cuerpo como un adjetivo que da vueltas.

*

A mi cuerpo con raíces también le creció una planta que se extiende por el brazo. Al final, si iba a convertirme en árbol, más valía poder tener algo que no pudiera arrancarse. Mi cuerpo con raíces está cansado de ser jaula y quiere desbordarse, quiere poder crecer en una tierra firme que sólo le pertenezca a él y a nadie más. Su inmensidad, llena de marcas, es solo mía.

Todos piden cosas de mí

Me piden que sea un cuerpo.
Me piden que sea esto suficiente de aquello como aquello.
Pero nunca como eso.
Quieren que escriba poesía,
poesía tan solemne como la de Cavafy cuando salió de Ítaca.
Que produzca incontables ensayos académicos
citando a Benjamin y cuestionando a Butler.
Que gane dinero suficiente
para alimentar bien a mi gato.
Quieren que coma saludable
y que no engorde.
Yo, porque del cuerpo de mi gato nadie dice nada.
Quieren siempre hablar de mi peso.
Me piden que sea un cuerpo
religioso que saque tiempo para ir a misa y persignarme
cuerpo obediente que no cite al demonio en vano.

La gente quiere
que no hable sobre estar deprimida,
que hable sobre estar deprimida,
que no diga en voz alta la palabra lorazepam o sobredosis
calladita mejor para que la muerte llegue lento.

Que esté al día con las novedades literarias
y que también haya releído a Proust dos veces.

Quieren que opine de política exterior
y —sobre todo— que no me olvide de mi compromiso con el país
que me negó un pasaporte.

Que no critique a los amigos que piden que otras solo sean cuerpos.
Que los tolere.
Que los eduque.
Que les explique por qué duele
ser una mujer a su lado.

Me piden que mantenga feliz a mi marido.
Digo que ya no es mi marido.
Me piden que cuente en Facebook la razón de mi divorcio.
Quieren que salga con gente que conozca en Tinder,
con hombres y mujeres que conozca en Tinder,
no importa,
pero que busque rápido al sustituto de mis penas.
Todos      quieren     cosas      de      mí.

Quieren que presente libros que bautice libros que lea poemas de libros infinitos.
Que escuche y aplauda a todos los escritores de mi generación,
y también a los que vinieron antes
y también a los que vinieron antes que pisaron a los de antes
y también a los que vinieron antes que pisaron a las de antes
que silenciaron a las de antes.

Quieren que este poema no exista.
Que la razón de este poema no exista.

Todos piden cosas de mí.

Y sin embargo
también escogen voltear el rostro
cada vez que se suicida un ángel.

Asuntos (XLV) ~

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17/10/19

  1. Octubre fue un paseo por Chicago pensado por Alejandro.
  2. Planificar un amanecer que no pudo cumplirse porque dolían los huesos.
  3. Fue perderse en el Graceland Cemetery y encontrar la estatua del Eternal Silence.
  4. Capturar en una foto sus ojos cerrados, contemplar las hojas que tocan su superficie.
  5. Querer quedarse allí, quieta ante sus ojos cerrados.
  6. Sentir la humedad del Lincoln Park Conservatory.
  7. Conocer la grandeza del Alfred Caldwell Lily Pool, un estanque de lirios con patos que observan desde los bordes.
  8. Robarme una hoja.
  9. Decirte que ojalá.
  10. Perderme entre los techos del Chicago Cultural Center.
  11. Pensar en todas las líneas que también se pierden conmigo.
  12. Hablar de pastelerías francesas, del té que ayuda a calmar el dolor de garganta, del tiempo que faltó.
  13. Hablar, siempre.
  14. Tomar un autobús que me lleva al atardecer.
  15. Sentir que llego tarde.
  16. Pero llegar a tiempo, como todo lo que ahora sucede.
  17. Yo, desde allí, te digo que veo la luz caer.
  18. Y luego el jazz, que ahora es para siempre.
  19. Sentir que gracias a ti no llego tarde.
  20. Tú preguntas si todo valió la pena. Digo que sí.
  21. Y te pido que sigas nombrando a los árboles.
  22. Porque todo esto es sobre tener paciencia.
  23. Menos mal que ahora sí puedo entenderlo.

Asuntos (XLIV) ~

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Jefferson St.

  1. A veces me pregunto cuántas plantas me caben en el cuerpo.
  2. Aceite esencial: 0,5%, de composición muy variable.
  3. Por inconforme, quiero dibujarme unas en los brazos.
  4. Por impaciente, trago cápsulas infinitas incapaces de saciarme.
  5. Acidos valerénico, ácido beta-cariofilenobeta-cariofileno; el valerenal, valeranona y acetoxivalerénico.
  6. Trago y trago.
  7. Me adormezco.
  8. Pero el estómago no olvida el ardor.
  9. Ese ardor.
  10. Se me hace difícil explicarlo.
  11. Digamos que parece una contracción en el pecho.
  12. O un ataque al corazón.
  13. O el rugido de un tigre en el centro de los nervios.
  14. Digamos.
  15. Ácido gamma-aminobutírico, glutamina, arginina. Trazas de alcaloides.
  16. Mezclo varias cápsulas, distintas composiciones químicas.
  17. Ya perdí la cuenta: diez, quizá once.
  18. Me adormezco.
  19. No me calmo.
  20. Tengo un tigre en el centro del estómago.
  21. Tengo una planta que crece en el centro de mi estómago.
  22. Hierbas que también sirven para la neurosis.
  23. Un jardín entero dedicado a mi cansancio.

Asuntos (XLIII) ~

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Fairchild St

  1. Pensar en que todo lo que sucede me salva de algo.
  2. Pensar en el dolor de garganta que hoy también aprieta mi voz.
  3. Pensar en Piedad Bonnet:
  4. «Garganta: lugar en donde mueren los ardores del pecho».
  5. Decidir llamar «monstruo» a mis patrones de pensamiento.
  6. Pensar en The Moth & The Flame:
  7. «I’m fine, don’t ask, it’s useless. The monster in my head is ruthless.»
  8. Pensar en que si dejo algo quizá me estoy salvando.
  9. No querer salvarme.
  10. Querer seguir siendo garra que se abre paso al mundo desde el centro de mi estómago.
  11. Querer seguir siendo ardor en el pecho.
  12. No querer salvarme.
  13. Pensar en Jared Singer y en sus pequeños actos de autodestrucción:
  14. «El acto de nombrar algo es un intento por darle propósito.»
  15. Seguir nombrando cosas que están fuera de mí.
  16. No querer darme un nombre.
  17. Pensar en las preguntas de Pablo Neruda:
  18. «¿Cuántos años tiene Noviembre?»
  19. Porque yo siento que este mes me pesa.
  20. Pesa, pero no quiero salvarme.
  21. Querer quedarme siendo garganta, ardor en el pecho, garra y mujer sin voz.
  22. Pensar en Camilo cuando dijo un día:
  23. «Tú te llamas Oriette. Nunca lo olvides».

Asuntos (XLII) ~

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  1. Está nevando.
  2. Ahora mismo está nevando.
  3. Me tapo la boca y hago silencio.
  4. En esta casa tengo que llorar sin hacer ruido.
  5. Quejido breve, casi imperceptible.
  6. La nieve siempre me recuerda a cuando fui feliz.
  7. Al primer suelo blanco en el que dibujé un corazón.
  8. 6520 North Glenwood Ave, Chicago.
  9. Octubre me regala una nieve temprana.
  10. Eso es lo impredecible del Midwest.
  11. Me tapo la boca y hago silencio.
  12. En esta casa tengo que gritar sin hacer ruido.
  13. Quejido breve, casi imperceptible.
  14. Me ahogo en todo aquello que no puedo decir.
  15. Aquello que escogí no decir.
  16. Porque quizá no decir también valga la pena.
  17. Hacer silencio y observar.
  18. Como la nieve que ahora cae en este techo.
  19. En esta casa donde uno grita.
  20. Y llora.
  21. Y hace silencio.
  22. Y ve desde adentro a la nieve que se acumula en el suelo.
  23. Donde alguien mañana dibujará un corazón.

Asuntos (XLI) ~

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  1. Yo, apocalíptica y según el Myers-Briggs, 96% turbulenta.
  2. (No que esté de acuerdo, pero sí: a veces llevo todo a los extremos).
  3. En mi defensa: es para protegerme.
  4. En mi defensa: estoy cansada de llenar espacios.
  5. Y a veces quiero causar explosiones.
  6. Y a veces quiero justificar el caos que mi mente imagina.
  7. Yo, que sigo soñando con cosas que me duelen.
  8. Cosas que me duelen e intento solucionar despierta.
  9. Cosas que sé que no son verdad.
  10. Pero en mi defensa: a veces me canso de llenar espacios.
  11. Y repito todo una y otra vez.
  12. Y vuelvo a lo mismo una y otra vez.
  13. Como una culebra mordiéndose la cola.
  14. Yo, apocalíptica.
  15. Yo, queriendo descansar en lo que me conmueve.
  16. Yo, escogiendo tu plan por sobre todos los planes.
  17. Yo, queriendo descansar en tus ojos.
  18. Yo, ignorando al viento.
  19. Yo, apocalíptica y según el Myers-Briggs, 96% turbulenta.
  20. Decido ignorar todo aquello que me rompe.
  21. Decido no pensar en eso.
  22. Decido quedarme en tus ojos.
  23. Descansar de mí.

Asuntos (XL) ~

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  1. Tengo sueños que me advierten del posible desastre.
  2. Ya escribí algo donde digo esto.
  3. Pero así soy, me gusta repetir las cosas.
  4. Obediente repito todo lo que me destruye.
  5. En el sueño había abrazos y también distancia.
  6. «El amor se busca en otra parte», decías.
  7. Quisiera pensar que mis sueños no significan nada.
  8. Así como el tres de espadas que observé durante todo diciembre.
  9. Esa carta me advirtió otro desastre.
  10. Un desastre similar.
  11. Me aferré a ella.
  12. Y aún así terminé tratando de curar un insomnio.
  13. La carta tenía todas las respuestas.
  14. Pero ahí me quedé sin escucharla.
  15. «Donde no puedas amar, no te demores», decía Frida Kahlo.
  16. Diría mi terapeuta que mis sueños reflejan mis ansiedades.
  17. Que no los escuche.
  18. Que pase de largo.
  19. Pero en mi sueño sigues tú:
  20. «El amor se busca en otra parte».
  21. Yo prefiero quedarme con los gestos.
  22. Con lo que acontece cuando estoy despierta.
  23. Con lo que desde el silencio decido salvar.