«Viví cien años dentro de un cuchillo» | Homenaje a Federico García Lorca

RedHeartBa

Paisaje con dos tumbas y un perro asirio

Amé mucho tiempo a un hombre
de ojos pardos                                    lengua de gancho
cuchillos marcados por costillas

amé desde la circunvalación última de mi cuerpo amé
desde
la explosión de la lengua desde el grito

¿Cómo me levanto entonces
de esta carretera de huesos?
¿Cómo apunto mi hocico hacia el cielo lacerado?
¿Cómo escojo la tumba última donde guardar mis manos?

¿Cómo se olvida dime cómo se olvida?
¿Cómo se recorre el cielo desde la ventana?

Me acuesto y oigo el aullido
oigo las uñas dentro de mi vientre
me laceran niña
me laceran toda
desde el roce frío
desde el flechazo

Viví cien años dentro de un cuchillo
y aún no me despierto de la muerte. 

~

Poema incluído en el libro homenaje a Federico García Lorca:
Poeta en Nueva York. Poetas de Tierra y Luna.
(Karima Editora, 2018)

Una cosa que será ~

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Werner Knaupp

Mi patio fue tierra mezclada con agua
arena que borraba nombres
fin de semana de playa con pareo y sombrilla
arrecife de sirenas que hoy no existe

Un jardín no me hizo
no jugué a las escondidas
no deshojé flores en las brechas de los ríos                                                      
ni perseguí a mis amigos bajo un campo minado de estrellas

no tuve patio               /           tuve mar y cielo
tuve agua y a The Police cantándome en la radio

                                   Rescue me before I fall into despair

mientras llegaba la tarde
y la hora de lavar la ropa

Mi patio fue un golpe en la puerta
nudo de vidrios
abismo en cada palma de la mano
grito de auxilio para buscar la pelota y distraerme
una excusa para volver a la ventana
y ver el mar que hablaba a través de la rabia de la espuma
la misma rabia que sentía
la misma que cantaba The Police
mientras el mar era un pedazo de sal cubierto de nieve
mientras el cielo se unía a lo lejos con un cordón umbilical hecho de soles
porque mi patio era infinito
aunque el juego haya sido entre mis pupilas y el sol
entre la punta de mis dedos y las rocas
entre los seres imaginarios cubiertos de azúcar
aunque el juego sólo haya sido conmigo
aunque el juego sólo haya sido
un eco de auxilio
mirando hacia abajo.

~

Poema de A través del ruido (2018)

Crecer era aquello

Estasí

Soy
la muchacha mala de la historia

María Emilia Cornejo

Me dijeron que no
que no podía crecer así
siendo la muchacha mala de la historia
la que de ventana escogió mar
            no juguete
tierra
           y no pantalla

Me dijeron que crecer era «aquello»
no «esto»
que no
que no podía escoger querer vivir
con madre y tormenta

Tenía que escoger el paraíso
siempre así
                      superficial
desde la seguridad de los balcones

Me dicen que no
que no tenía por qué ver cómo hacían de madre
muñeca de trapo

Tenía que crecer lejos
desde la seguridad de la memoria
siempre así
siempre desde lo correcto
mirando hacia el piso así
siempre buena
triste.

Chicago, 2017

Escrito en el taller de poesía de Carmen Ollé
a partir del poema «Soy la muchacha mala de la historia»
de María Emilia Cornejo. 

Suena Caracas

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Emma McNally 
Caracas, nombre propio
ápice de lodo
seis punto siete de último temblor

Ciudad-país de ritos mortuorios
ritos que alcanzan todas las esquinas
Aplauso hacia sí misma adentro
tu soledad de calle adentro
tu última nación

Suena hijo en hospital
Suena dedo rozando basura
Suena grito/callejón de sangre
Suena estómago vacío
Suena llanto de padre asesinado
Suena ¡boom! disparo en cara
Suena ¡boom! disparo en tórax
Suena hospital lleno de niños
llorando suelo lleno de niños
llorando morgue llena de madres
Suena ¡boom! amigos muertos amigos
con el pecho lleno de metales
Suena la tarima la mentira
de una máscara-canción

Caracas, rugido de leones
que no llegan a otros mundos
ciudad-orgullo de creerse todo
sin pronunciarse de verdad
sin creerse de verdad
sin decir en voz alta lo que somos porque no
lo aguantamos

Ciudad que suena
y grita fuerte hacia un público
tieso que no aplaude

Somos Caracas
y aquí hacemos una fiesta
para tapar el sonido de los muertos.

Probablemente

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Flora Borsi

 Mientras lees este poema
 alguien
está siendo asesinado
 alguien
probablemente mujer
 está siendo grabada sin su consentimiento
 alguien
probablemente tú
 está siendo acosado
 alguien recibe un insulto
         una crítica
           una ofensa
 y nadie está haciendo nada
 probablemente alguien esté gritando

pidiendo ayuda

 pero tú estás leyendo este poema
cuando he terminado de escribirlo

 probablemente tanto tú como yo
 seamos vulnerables al ataque

 en          este          preciso          momento

 un hombre dice que las mujeres no saben escribir
 un hombre dice que las mujeres no saben cocinar
 un hombre insulta
        soborna
           retuerce
 un hombre silencia
una mujer aguanta

 cada 40 segundos alguien se suicida
 y aquí ya vamos por el segundo 40
 es probable que al terminar este poema
 ya hayan muerto dos personas
 (a manos de sí mismas)
 pero no vamos a ponernos románticos
 no vamos a hablar del suicidio
 porque hay gente que lo estudia
 que se llena las manos de sangre por nosotros
 no vamos no
 a criticar a los muertos
 a pensar que podíamos salvarlos
 mientras la depresión la padecen todos
 todos tenemos derecho a morirnos
 y si por algunos hombres fuera
 nosotras no tendríamos derecho a escribir
 dirían que este poema ya lleva 120 segundos
 y que tres personas han muerto
 por nuestra culpa.

Un poema de Blanca Varela / Un poema y un collage propio ~

original
OD

Primer baile

V

Hay un lugar lejos de toda ciudad. No hay un cielo sino varios, superpuestos, espejeantes, horribles.
¿Qué significará el amanecer para quien no conoce sino la noche y el sueño que sucede al sueño?
Despegar los párpados significa morir, desprenderse de una estrella. El ritual es breve, la entrega absoluta. Se grita con los ojos cerrados, empapado de sudor o crujiendo de frío: te amo porque tu latido ocasiona catástrofes, huracanes, guerras.
Te amo porque te bañas en un inmenso vacío y te alimentas de tinieblas. Nado en tus redondas pupilas ciegas como en un estanque infernal. Tus propiedades no tienen número y abundan las especies innominadas, estériles pero eternas.
Te amo porque eres una ficción malvada y saludable. Si cesaras se extinguiría mi existencia de inmediato. Te podría hacer desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. Pero, luego, ¿cuál sería el castigo?

Blanca Varela

***

¿Qué significa explotar desde la niebla? ¿Qué significa repartir pedazos de aire entre las bocas dormidas? Volar, volar desde lo hondo. Vuelas. Domesticas el eco de quien se queda callado. Allá, bajo el fino silencio de los párpados, bajo el mar, bajo las pestañas que tocan el cielo y son palabra en horizonte. Vuelas, y te conviertes en vibración de garganta, en la voz quebradiza del que huye creyendo que vuelve. Vuelas y caes, y así la tormenta pronunciando un nombre.

Puño cerrado que no se comprende ~

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© Januz Miralles

Tengo un nombre que me pesa
la tradición del apellido del abuelo
y de la casa
siempre de la casa.

Vuelvo a esta niñez
como quien vuelve a un puño cerrado
que no se comprende.

Vuelvo a la madre que no tiene tiempo
pero que siempre trae algo

al piano que nadie toca
porque sus manos están muertas
y con ella mi ternura.

Vuelvo a esta casa
sacrifico un paraíso.

Vuelvo yo
regreso siempre
la infancia no.

Nunca.

De Empieza la hendidura (Inédito)

Cansancio ~

Estoy cansada del machismo literario
de los círculos herméticos
de los que quieren manejarlo todo y tener la última palabra
de los que coordinan antologías sólo para incluir a sus amigos,
a su gente cercana, a su gente querida
de los que creen que nadie puede protestar
ante lo que parece injusto
porque para qué quejarte
para qué gritar

cansada
de los que creen decidir que lo tuyo no es poesía
que lo de otros no es poesía
que lo único que es poesía es lo suyo
que para qué escriben si no saben cómo se hace
que para qué lo intentan
que para qué buscan
existir

cansada
de los que esperan que ganes premios para considerarte
(no en las antologías donde están sus amigos, claro)
(ni en su larga lista de contactos)
(ni en su agenda personal de gente de la cual hablar)
de los que te llaman “niña poeta” o “poetisa”
para disminuirte
porque «la niña» no sabe lo que está haciendo
sólo quiere hablar de sus desamores y heridas e intentos
y para eso escogió la poesía
pobre «niña» desahuciada
pobre «niña» sin generación
que no escogió otra cosa que la hiciera feliz

cansada
de los que usan problemas personales para cerrarte las puertas
de los que primero te cierran la puerta y luego arman un escándalo
de los que dicen que todo lo que consiguen las mujeres
es por su belleza
de los que hablan de la «poesía femenina» para indicar que la «masculina» es mejor
de los que se quejarán porque uno tiene algo que decir
de los que se quejarán porque uno tiene un blog
de los que se quejarán porque uno no se queda callado

de los que pensarán que esto sólo es un poema y no una protesta

no protesta

ni grito

ni poema
ni nada.

Constancia del azufre ~

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Sara Soderholm

Tengo una casa llena de níquel y asfalto
casa atropellada
donde escucho aullidos
donde están los santos           de mis santos              de mis santos
y la violencia es asunto de ecos
encuentro cruces y me siento río
encuentro manchas
disidentes que alzaron sus entrañas
golpeados
contra el suelo
acariciados
contra el suelo
190.788 grupos de esqueletos
190.788 amigos muertos de amigos muertos de amigos
que gritan desde el cielo
(o quién sabe desde dónde)
que son música entrando por la sala
190.788 sonrisas deshechas que ya no son
190.788 tumbas y entierros y tierra y coronas de flores
y rezos
Tengo la constancia del azufre
en la ranura de mis dientes
el beso del forense
que sólo ejerce oficio
la voz del que soborna
/   porque no creció
Tengo tanto país escondido
que no hay mar para lavarme la memoria
no tengo punto, sutura y paraíso
porque dicen que del polvo nacen las estrellas
y somos polvo
somos eso
que se esconde en la ranura
en la rendija
tengo ciento noventa mil amigos muertos
ciento noventa mil sonrisas sepultadas
y mil personas más

en las que debo creer.

Este poema obtuvo el 3er lugar
en el concurso “Letras de Libertad”
de Un Mundo Sin Mordaza.

Ojalá las paredes no detengan tu ruido ~

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Daehyun Kim

Coincidíamos en algo:                       Silvio Rodríguez era demasiado bueno
para la revolución
y tú eras revolucionario                     ¿recuerdas?
figuritas del Che recorriendo tu espalda
la bandera de Cuba bien pegada en las costillas
hasta que me conociste y entendiste:
miseria
masacres
dejaste de dibujar a Chávez en el panel del MSN
y empezaste a preguntar
cómo se vivía con miedo

¿Qué se siente cuando crees que vas a morir a cada rato?
¿Cuánto vale apagarse lentamente en un país?
¿A qué sabe la bala de otro cuando no es tuyo el tiro?

La revolución no es para inteligentes – decía
escuchamos a Silvio Rodríguez a las tres de las mañana
hora en que la música adquiere el sabor
de toda la miel del mundo
y respondía con la tecla y la pantalla:

ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado
ojalá que el deseo se vaya tras de ti
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.